Editorial

Un comportamiento inusual

El rápido reconocimiento del ganador de las elecciones del domingo 19 de mayo por parte de los dos principales contendores ha sobresalido como algo totalmente fuera de la costumbre dominicana, aunque es algo rutinario en casi todos los países que celebran contiendas para decidir el poder político.

Lo usual se torna extraño cuando se produce en un medio donde no se suele tener ese talante.

En nuestro caso, que Abel Martínez y Leonel Fernández, en ese mismo orden, llamaran a Luis Abinader para felicitarle por el triunfo en las urnas, marca un comportamiento distinto al que habíamos conocido.

Y esto habla muy bien y pone de manifiesto la madurez de nuestros líderes, por tanto y cuanto las querellas poselectorales fueron la norma perniciosa que lastró en gran medida nuestro desarrollo institucional.

En muy escasas oportunidades, lo que siguió a unas elecciones fueron la incertidumbre y hasta las crisis de gran envergadura, llegándose a poner a prueba la capacidad de las instituciones democráticas para resistir.

No hay porqué remontarse a episodios lúgubres del discurrir electoral de este país, pues son etapas que, afortunadamente, lucen quedadas en el pasado.

Te puede interesar:   Una reforma fiscal impostergable

Es por ello que, a la par con los elogios a la Junta Central Electoral por el manejo ejemplar del proceso, se sirven piropos y salutaciones a los perdedores por la gallardía de reconocer la victoria del vencedor cuando aún estaba en curso la emisión de los boletines sobre los resultados de las urnas.

Maravilloso.

Somos un medio independiente que asume un compromiso con la libertad de expresión, la transparencia y el acceso a la información de los ciudadanos.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba