.

¿Terminarán visitas semanales de Abinader como plataforma reeleccionista al estilo Danilo?

Redacción/elCorreo.do

SANTO DOMINGO: Las llamadas “visitas sorpresa” que realizó el pasado presidente Danilo Medina durante sus ocho años de mandato, desembocaron en una enmienda constitucional para facilitar una primera repostulación, en 2016, y un segundo intento fallido tres años después.

La pregunta que analistas y observadores políticos se hacen con las “visitas provinciales” emprendidas por el actual mandatario Luis Abinader, es si también pasará lo mismo.

A modo de aclaración, la respuesta no directa dada por voceros y funcionarios gubernamentales es que el presidente Abinader “está enfocado en superar la crisis sanitaria del coronavirus y alentar la economía”.

El novedoso método de Medina llegó incluso a internacionalizarse, basado en los datos difundidos por su administración, los que luego de su salida del solio han sido cuestionados.

Incluso, en el segundo mandato, el actual director del Instituto Agrario Dominicano, Leonardo Faña, hizo críticas severas a la actividad presidencial, expresando que las visitas sorpresas “eran un completo engaño”.

Ya designado, Faña reiteró sus señalamientos argumentando que las visitas no solo tuvieron un mal manejo de los equipos del IAD, sino que “los fondos que este aseguró enviar para el sector agrario nunca llegaron a su destino”.

De su lado, el Gobierno danilista, en 2015, se vio precisado a salir al frente a las críticas hechas por algunos sectores políticos a las visitas sorpresa de cada domingo, precisando que servían “para reconstruir la relación gobierno-sociedad, como motor que dinamiza e impulsa la auténtica revolución que vive el campo dominicano”.

Te puede interesar:   Técnico de Claro al ser puesto en libertad: Dios, Patria y Libertad

El activismo de Abinader

El presidente Abinader casi desde su instalación en el Palacio Nacional desarrolla una dinámica de trabajo que por su intensidad llama la atención, basada en “las visitas anunciadas” antes de cumplir los primeros tres meses a cargo de la Administración.

Durante este lapso, el jefe del Estado ha visitado alrededor de 15 territorios provinciales, en los que ha combinado acciones propias de su funciones oficiales y partidarias.

Encuentros palaciegos

Una de las actividades “inauguradas” por el “Gobierno del Cambio” ha sido invitar a la sede presidencial a distintos segmentos sociales, económicos, populares, políticos e incluso a sus vecinos de los sectores que rodean el centro de poder del país

Por los salones del Palacio han pasado directores de diarios, representantes de intérpretes urbanos, los llamados “influencer”, cronistas sociales, locutores, siendo la más reciente con los directivos de los partidos políticos que integran el Foro Permanente de Partidos Políticos de la República Dominicana (Fopppredom).

Las visitas provinciales

Las visitas provinciales –porque reúne casi todos los voceros de los pueblos que integran la demarcación- han sido los fines de semana, aunque algunas han ocurrido en días laborables, como la de Barahona y Samaná.

En el llamado “Gran Santo Domingo”, que incluye la provincia y el Distrito Nacional, ha visitado “La Ciudad Sanitaria Dr. Luis E. Aybar”, mejor conocido como “el Morgan”, en construcción desde 2014.También Los Alcarrizos y un recorrido por los ríos Ozama e Isabela.

Te puede interesar:   Población vuelve este domingo a las urnas tras colapsar comicios 16 de febrero

La agenda de recorridos se inició en el Sur con Pedernales, luego Montecristi, Santiago, San Pedro y Samaná. Siendo presidente electo, viajó Hato Mayor, cuyos habitantes habían sido afectados por la tormenta Laura.

Contrario a las “sorpresas” del presidente Medina, las de Abinader tienen la peculiaridad de ser más prolongadas, de uno o dos días, como lo hizo en Pedernales y en Santiago.

En esta última y este fin de semana en la vecina San Cristóbal se ha hecho acompañar de los miembros de su gabinete y titulares de los más importantes organismos del gobierno, para celebrar Consejos de Ministros.

Durante su estancia en Santiago expresó que a la segunda ciudad del país le hacía falta “mucho cariño”.

Las promesas

En Pedernales prometió proyectos habitacionales, aeropuerto, carretera, entre otras, mientras en Montecristi se comprometió a desarrollar el Puerto de Manzanillo bajo la modalidad público-privada y convertirlo en un centro logístico de la región del Caribe.

Para Samaná puso en funcionamiento una Planta de Tratamiento Aguas Residuales y garantizó empleos para la provincia y dejó iniciados los trabajos de reconstrucción de 5.8 kilómetros del acceso vial del tramo Limón-Playa Morón y Ramal-Punta Lanza.

Contrario a los encuentros de Medina, Abinader se ha visto apremiado por militantes de su partido, el Revolucionario Moderno (PRM) y los aliados en demanda de empleos en las distintas dependencias estatales, pero ha dejado establecido que “el Estado no es un botín” y que es el presidente de todos los dominicanos.

Te puede interesar:   Alianza Ciudadana pedirá este martes revocación archivo definitivo a favor de 8 acusados en caso Odebrecht y continuación del proceso

¿Medidas populistas?

En los casi 90 días de gestión, el presidente Abinader además ha tomado decisiones de índole personal, como fue la de donar su sueldo durante los cuatro años que abarcan su periodo presidencial “a causas social”.

Además, se le adiciona su decisión de llevar al Ministerio Público, la Junta Central Electoral (JCE) y a la Cámara de Cuentas, profesionales sin ataduras partidarias, así como el cumplimiento de su promesa de otorgar pensiones a los cañeros que llevaban años haciendo protestas para exigir un pago por los años de trabajo en los ingenios azucareros.

Otra acción que recibió “el visto bueno” de la población fue haber revocado la inclusión de impuestos incluidos en el presupuesto del 2021, luego de generar críticas de distintos sectores que serían afectados.

Todo lo anterior lleva a muchos a recelar de que si bien apenas ha iniciado su mandato y los problemas que debe resolver son diversos y apremiantes, recuerdan la obstinación de su antecesor de mantenerse en el cargo.

La sospecha se tiene, aunque a favor de Abinader está el hecho de no tener objeción constitucional para repostularse, contrario a su antecesor que forzó la primera e intentó, pese a un transitorio que le veta de por vida dirigir la República Dominicana.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba