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Sucesión de hechos evidencia Gobierno dominicano respondió tarde a la pandemia de COVID-19

El país no fue cerrado en tiempo oportuno cuando había tiempo de evitar ingreso de contagiados

Redacción/El Correo.do

SANTO DOMINGO: Cuando el primero de diciembre de 2019 sonó la primera alarma de que en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia china de Hubei, un grupo de personas “con neumonía de causa desconocida”, el resto del mundo, incluyendo a la República Dominicana, no reaccionó con la prontitud esperada.

Este viernes 27 de marzo la Universidad Johns Hopkins contabilizó 531,980 casos confirmados y 24,070 muertos.

Debido a esa indiferencia gubernamental, hubo de escucharse cuatro meses después al presidente Danilo Medina, en su último discurso a la nación, implorar a la población quedarse en sus hogares, pasando antes por instaurar toque de queda y declarar estado de emergencia nacional.

Esa improvisación y desorden reinantes en la lucha contra la pandemia, ha generado que desde el primero de marzo se registrara el primer caso de coronavirus local, un ciudadano italiano de 62 años, quien ingresó al país el 22 de febrero, las autoridades sólo se limitaran a señalar que se podría “esperar ver más casos en el futuro”.

(El expresidente Leonel Fernández recomendó al Gobierno y la sociedad, para enfrentar la crisis de salud relacionada con la pandemia del COVID-19 o coronavirus, facilitar las condiciones para que industrias radicadas en las zonas francas puedan producir de inmediato Equipos de Protección Personal y materiales desechables como mascarillas, batas, gorros, cubre-zapatos y guantes, “necesarios para equipar los centros sanitarios del país y garantizar la protección de la población y del personal de salud”).

Desde entonces, los dominicanos “se comen las uñas” del terror que sienten cuando el reloj marca las 10:00 de la mañana y el ministro de Salud sale a informar la evolución de la crisis, la nueva cifra de fallecidos, infectados, los hospitalizados y en cuarentena domiciliaria.

Ya los dominicanos y el resto del mundo viven una de sus peores pesadillas, por desconocer cuándo una persona, una familia, un pueblo, un país, una región o un continente o todos a la vez, serán víctimas del también llamado COVID-19.

Con no poca razón, se critica que las autoridades dominicanas, prácticamente acabando de iniciar relaciones diplomáticas y comerciales con China, no tomaran las medidas preventivas con miras a evitar la llegada de la enfermedad de la nación asiática y el resto del mundo, por la vía turística.

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Aunque se le advirtió que debía cerrar los puertos, aeropuertos y pasos fronterizos, la entrada de visitantes procedentes de países donde se reportaba el incremento de enfermos y muertos causados por el coronavirus continuó su ritmo normal.

Fue la realidad que forzó a que justo el 15 de este mes, luego de ejercer su derecho al voto, el presidente Medina, a preguntas de los periodistas, declarara que para proteger la ciudadanía “de las personas que están ingresando, tanto extranjeros como dominicanos procedentes de países contaminados”, había dispuesto la suspensión de los vuelos desde y hacia Europa, China, Corea e Irán, a partir del día siguiente “y durante un mes”.

El 19 de marzo, Medina emitió el decreto 134-20, mediante el cual declaró el estado de emergencia en todo el territorio nacional, tras la autorización otorgada por el Congreso Nacional mediante la Resolución núm. 62-20 de ese mismo día.
Dado que los informes diarios mostraban una mayor incidencia, casi a unanimidad se demandó facilitar la comprobación de que la persona sospechosa de tener el virus saliera de duda, pero los laboratorios privados cobraban RD$5,500 para hacer la prueba

Ante el agravamiento de la situación y el aumento de la presión de que realizara en todos los laboratorios, gratis o el Gobierno las financiara, el mandatario no tuvo de otra que acceder al reclamo el pasado día 23, en su segundo mansaje al pueblo.

(El presidente del Partido Revolucionario Moderno, José Ignacio Paliza, advirtió que el país vive una grave crisis sanitaria que debe ser la prioridad del liderazgo responsable del país y reiteró la propuesta de que el Gobierno promueva una gran concertación para enfrentar la epidemia del coronavirus).

En su discurso, el mandatario anunció que la pruebas para detectar el coronavirus se haría gratis en los laboratorios privados que están autorizados para realizarlas, pero limitadas a las personas mayores de 59 años y quienes presenten dos o más síntomas de diabetes, hipertensión, cáncer e insuficiencia renal.

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Medidas económicas

El miércoles último, el presidente Medina anunció un paquete de medidas económicas y sociales para beneficiar a 5.2 millones de dominicanos con una inversión de 32 mil 062.5 millones de pesos, efectivas desde el 1 de abril al 31 de mayo.

Los beneficiarios director serán los trabajadores informales de menores ingresos y las familias en condiciones de vulnerabilidad, a través del programa temporal de ayuda “Quédate en Casa”.

(El presidente del Partido Alianza por la Democracia, APD, Max Puig, reclamo al Gobierno la inclusión de los transportistas, los motoconchistas, y a los trabajadores por cuenta propia en sentido general, para que sean tomados en cuenta entre los sectores a recibir el apoyo para el sustento familiar durante perdure la crisis de salud actual).

“A partir del 1 de abril, a las 811,000 familias que hoy tienen la tarjeta Solidaridad y que reciben en promedio 1,500 pesos mensuales, les vamos a realizar un aumento por dos meses del componente ‘Comer es Primero’, para que dispongan de 5,000 pesos mensuales para la adquisición de alimentos y productos de primera necesidad en la Red de Abastecimiento Social”, precisó Medina.

Donaciones

La lentitud de acción mostrada por el administrador del Estado prácticamente ha forzado a que los sectores empresariales, industriales, dirigentes políticos y organismos internacionales anunciaran su colaboración tanto económica, medicamentos, equipos y logística, como sugerencias para agilizar la disponibilidad de esos elementos.

Así, el candidato el candidato presidencial del partido oficial, Gonzalo Castillo, anunció la donación de RD$20 millones del presupuesto de su campaña para financiar las pruebas en laboratorios privados.

También ordenó a su empresa de transporte aéreo enviar uno de sus aviones a China, a los fines de traer 15 mil test para detectar el COVID-19, medio millón pares de guantes, igual cantidad de mascarillas “y otros insumos, los cuales serán donados a las autoridades sanitarias para enfrentar la propagación del coronavirus en el país que cuenta con 488 (ahora 581 y 20 muertos) casos confirmados y diez muertes”.

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De su lado, el opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM) se comprometió a donar 15,000 test de pruebas y poner a disposición del Gobierno sus especialistas médicos en problemas epidemiológicos.

Intervención de SFM

Ante la incertidumbre generada ante el aumento paulatino de casos positivos de coronavirus entre los habitantes de la provincia Duarte, pero con énfasis en su capital San Francisco de Macorís, las autoridades sanitarias decidieron declararla como el primer punto con transmisión comunitaria de esa enfermedad.
La razón de la medida se basó en los alarmantes reportes del aumento de nuevos infectados y de decesos.

Entre las víctimas mortales se citaron las del periodista Pedro Fernández, así como el diagnóstico positivo del gobernador provincial, Luis Francisco Núñez Pantaleón, y su esposa, María Concepción de Núñez.

Según estimó el presidente local de Colegio Médico Dominicano (CMD), Marcos Bonilla, “la situación se le ha escapado de las manos a las autoridades sanitarias debido a la falta de conciencia de la población”.

Frente a esta situación, el Ministerio de Salud Pública envío una brigada encabezada por su titular, Rafael Sánchez Cárdenas, para realizar una intervención de emergencia.

Pero no fue suficiente. A pesar del toque de queda y ser una de las zonas con mayoría de infectados de coronavirus, los habitantes de San Francisco de Macorís y otras localidades de la pro­vincia pretendían llevar una vida normal (vendiendo y com­prando mercancías y/o realizar actividades diversas).

Como advirtiera horas antes el ministro Sánchez Cárdenas, antes del mediodía del miércoles 25, llegaron a las primeras tropas mixtas del Ejército y la Policía, las que tomaron medidas que obligaron a la gente permanecer en sus casas. Este viernes la ciudad fue bloqueada por las tropas militares, sin entrada ni salidas.

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