PerspectivaTony Perez

Ordenamiento territorial en Pedernales

Por Tony Pérez

Colaboración/elCorreo.do

PERSPECTIVA: Salvaleón de Higüey, 1,705 kilómetros cuadrados, 168.5 mil habitantes, capital de la  provincia La Altagracia y tronco del destino turístico Bávaro-Punta Cana, distante 165 kilómetros al sudeste de la capital, es, definitivamente vibrante, su movimiento económico se nota a cualquier hora. Pero, al mismo tiempo, es alborotado, insufrible, con crecimiento alocado, distante de la planificación. De infarto.

Lo he visitado este fin de semana por razones muy distantes del entretenimiento y el placer, y he pensado en mí pueblito del extremo sudoeste: Pedernales, ahora en la agenda del gobierno central para la ejecución de un plan de desarrollo turístico.

El caso Higüey no es único. En República Dominicana, la falta de ordenamiento territorial ha abierto las puertas de par en par a la arrabalización y, por tanto, al mal vivir. La planificación se fue de vacaciones. Y la orfandad se percibe.

Si usted posee dinero, construye donde le parezca y como le parezca.

Puede edificar una letrina en un residencial y un edificio de 40 pisos donde el suelo solo resiste dos. Anular parcelas en tierras óptimas para la producción agrícola, para levantar residenciales de lujo sin reparar en servicios básicos.

Sin importar la vida de los demás, instalar donde les apetezca: restaurantes, puestos de comida rápida, discotecas, iglesias, heladerías, dealer, drink, gomeras, autoadornos, tiendas de ropas, clínicas, plantas de agua, cines, colegios, plazas comerciales, prostíbulos, cabañas, talleres, colmados, bares, fábricas, industrias químicas, paradas de autobuses, taxis y carros de concho.

Puede romper calles y aceras; instalar tuberías y líneas eléctricas; abrir o bloquear calles, hacer anexos a los edificios, a contrapelo de los derechos de los vecinos; improvisar botaderos de basura en cualquier sitio.

Resulta imposible administrar ciudades que, al amparo político, crecen por minuto, de manera anárquica, en cualquier sitio, copadas por hacinamiento, contaminación sónica, visual y polución, servicios básicos precarios y baja conciencia ciudadana.

Pedernales está a tiempo de evitar una caída estrepitosa a ese abismo del desorden donde el bienestar general de la gente es una pesadilla. Pero hay que comenzar por seguir de cerca las señales ominosas que ya se presentan, y enderezar entuertos.

La provincia tiene una superficie de 2,080 kilómetros cuadrados. Y 135, su capital. La densidad poblacional es baja (15 habitantes por kilómetro cuadrado); sin embargo, a partir de ahora, quizás eso vaya quedando atrás. Y la mejor respuesta a ese futuro es actuar científicamente.

Se habla de un plan de desarrollo municipal. Y el gobierno nacional, vía el Ministerio de Turismo y la alcaldía, ha presentado a la comunidad, el 23 de junio de 2021, el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial Turístico de Pedernales-Zona Urbana.

Te puede interesar:   Cuando la lengua traicionó a Angelita

Ese día, ante el alcalde, concejales, la gobernadora y representantes de organizaciones sociales y empresariales del municipio, el presidente Luis Abinader expresó que tal instrumento busca el desarrollo integral de la provincia, lo que -precisó- permitirá el impulso simultáneo del turismo y la mejoría de la calidad de vida de la gente. Allí dejó claro que “este plan no es el proyecto de un gobierno sino de toda la sociedad”. Excelente.

https://presidencia.gob.do/noticias/abinader-asegura-que-el-plan-municipal-de-ordenamiento-territorial-turistico-de-pedernales.

Desde ese momento, este instrumento de desarrollo debió orientar cada inversión pública o privada en el municipio, porque delimita los espacios para desarrollo inmobiliario, comercios, entretenimiento, hoteles, sin agredir las áreas protegidas.

Para eso se elaboró, no para archivarlo, como se estila en RD. Lo aconsejable sería que cada ciudadano tenga a mano una copia y vele día y noche por su cumplimiento.

Pedernales necesita que cada acción sea planificada. Nada de palos a ciegas, ni exclusión de los comunitarios. Deberíamos convertir tantos años de abandono oficial en una gran oportunidad porque -si queremos- podríamos darnos el lujo de aprovechar los errores de los otros para ser mejores. Y no ser rutinarios, sino una opción por ser diferentes.

La alcaldía, en tanto gobierno local, debe liderar con rigor ese proceso porque los representantes de MITUR y del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo no pueden vivir eternamente en el pueblo para velar por su ejecución. Ser ejemplo y facilitar el empoderamiento de las personas, que son los principales dolientes.

Y debe obrar conforme el rigor de la planificación y la ley que le rige. Ser institucional, para que mañana sienta orgullo de haber contribuido a la construcción de una comunidad decente viviendo en un territorio organizado, digno de vivirlo y referencia para visitantes.

Somos un medio independiente que asume un compromiso con la libertad de expresión, la transparencia y el acceso a la información de los ciudadanos.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba