Perspectiva

Luis evadió el costo político

SONDEO

Colaboración/elCorreo.do

PERSPECTIVA: Al arribar a seis meses de gestión navegando sin turbulencia política ni mayores tensiones sociales, lo que le permitiría poder centrarse en buscar alternativas para salir airoso de la crisis sanitaria y de la falta de recursos que heredó, mal haría el gobierno de Luis Abinader con disgustar por unos milloncitos al grueso de los partidos del sistema y a una JCE de reciente instalación, si no muy dilatado esto podría significarle un alto costo político.

Y no es cuento de caminos, porque aliados y otros nada simpáticos con los que gobiernan comenzaban a “apertrecharse” y a limpiar sus cañones (?). De las “alturas” parece que se cogió la seña, y en jugada maestra de última hora, el jefe del Ejecutivo mandaba a Paliza a corregir el anticipo de José Rijos, de Presupuesto, de que la idea del “recorte” del 50% a los partidos era lo que se había aprobado, llevando la buena nueva de que los fondos se entregarán como está pautado en la ley.

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El primero en hacer reparos a la idea inicial del presidente Abinader– bien intencionada, pero difícil de aplicar— fue José Frank Peña Guaba, quien ha devenido en gran estratega y hombre de fino olfato político. En ese tenor, el hijo mayor del doctor Peña Gómez llegó a plantear que intentar “destruir el sistema de partidos sería un grave error estratégico”, refiriéndose al gobernante y líder del PRM.

Aunque se entienda que la democracia tiene su costo, que hay que pagarlo, lo ideal sería que el Estado no tuviera que destinar parte de los recursos que pagan los ciudadanos con sus impuestos para subvencionar a las organizaciones políticas, pero ya que se aprobó por ley, entonces procede que se mida a todos con el mismo rasero, sin el privilegio establecido para los que gobiernan o logran importantes cuotas de poder. Porque si está mal que muchos parasiten o sobrevivan porque están pegados al presupuesto nacional, peor es que algunos grandes se perpetúen en el poder, porque disponen (y muchas veces manejan sin control y sin escrúpulos) de los recursos públicos y de la “logística” que pueden manejar desde el Estado. Esto último, porque el “bulto” es mayor, debe resultar más gravoso, en la práctica.

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Aunque resuelto el impase y el agua haya vuelto a su nivel, cabe recordar que José Frank también había advertido—sin ponerle nombre—que el tema de los recursos y el trato a los partidos pudieran afectar la gobernabilidad con la que Abinader y el PRM se han podido mover a sus anchas. Fue muy específico: ”Querer debilitar a Leonel, acerca a la Fuerza y al PLD” (¿).

Y un mensajito a la JCE, que luego visitó: “desconectarse de los partidos (materia prima del órgano, además del votante) dificulta su tarea hacia las elecciones”. Sin dudas que el PRM solo no podía ganar las pasadas elecciones, pero fue ayudado para el triunfo por las alianzas y por las circunstancias, especialmente por el rechazo al PLD-Danilo. Particularmente con la alianza estratégica PRM-Fuerza del Pueblo gano la democracia, porque se logró un Congreso más plural y sin el fantasma del “sello gomígrafo” del Poder Ejecutivo”.

Asimismo, con la mayoría alcanzada mediante la alianza a nivel del Senado entre Abinader y Leonel y sus respectivas organizaciones, quien finalmente salió ganando fue la gobernabilidad, porque le ha permitido al nuevo gobierno franquear tranquilo sus primeros seis meses de gestión. Es pura realidad.  encar-medios@hotmail.com.

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