Panorama

Leonel atiza la polémica y afirma PLD fue derrotado porque los dioses del Olimpo palaciego perdieron la cordura

Por Suanny Reynoso

Redacción/elCorreo.do

SANTO DOMINGO: Para el expresidente Leonel Fernández, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) perdió las pasadas elecciones del 5 de julio, debido a la ira del “dios Zeus”, en clara referencia a Danilo Medina.

En un artículo publicado en el Listín Diario, “El PLD: causas de una derrota”, Fernández invoca a la figura de Zeus para explicar cómo la ira de Danilo Medina y el grupo de funcionarios que lo acompañaba en el Palacio, condujo por mares procelosos el destino del PLD, llevándolo a la estrepitosa derrota.

Al hacer un símil con Zeus, dios griego de la ira, Fernández insiste en que el PLD fue desalojado del Poder porque los dioses del Olimpo del Palacio perdieron la cordura haciendo todo tipo de malabares y marrullerías para mantenerse en el Poder.

Dice que “esos dioses del Olimpo” se empecinaron en ejecutar un plan oculto que procuraba en principio la permanencia en el Poder de Danilo Medina y luego la consumación de un fraude que se consumó el 6 de octubre del 2019 y que provoco la división del partido.

Enfatiza que “el PLD perdió las esas elecciones porque Zeus y “esos dioses del Olimpo” perdieron la cordura”

En la mitología griega, Zeus es una divinidad a la que se denomina a veces con el título de “padre de los dioses y los hombres”, que gobierna a los dioses del Olimpo como un padre a una familia…Es el rey de los dioses y supervisa el universo“.

El escritor griego Homero a quien tradicionalmente se atribuye la autoría de los principales poemas épicos griegos la Ilíada y la Odisea, presenta a Zeus como un dios griego engañoso, tramposo y vengativo, muy similar a los rasgos característicos de la personalidad del expresidente Danilo Medina

El análisis

El ex mandatario relata que hace un año, las más prestigiosas importantes firmas encuestadoras proyectaban un triunfo electoral del PLD, en primera vuelta en los comicios presidenciales programados para el 2020.

Refiere que en esos días se había realizado las protestas del movimiento Marcha Verde y por igual, se habían iniciado las audiencias judiciales por el caso de Odebrecht y que todo ese escenario dibujaba una opinión pública encolerizada.

Dijo que aun en ese ambiente adverso para el partido morado, el principal partido de la oposición, Revolucionario Moderno (PRM), la principal fuerza política de oposición no pasaba del 35 por ciento de los votos que había alcanzado en las elecciones del 2016.

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Entiende que esas circunstancias, el PLD navegaba solo por el carril derecho con viento a favor en el mar proceloso de la política nacional, con un triunfo asegurado, pero que ello no solo era cuestión de tiempo, porque al suceder lo contrario, al navegar cuesta arriba el barco se fue a pique.

Añade que luego, al zozobrar la embarcación, en distintos ámbitos de la vida nacional empezaron a surgir, de manera inevitable, las siguientes inquietudes e interrogantes en torno que había sucedido, que una victoria que esta estaba asegurada y de repente se convirtió en una derrota tan estrepitosa

Fernández explica que “para comprender tan extraño fenómeno hay que partir de la idea de que el grupo palaciego, luego de haber modificado la Constitución en el 2015 y haber materializado la reelección al año siguiente, pretendió repetir las mismas hazañas, aplicando el mismo guion, para los comicios del 2020”.

En ese orden, señala que la trama comenzó al convocarse un encuentro en la cúpula, con los mismos seis aspirantes a candidatos presidenciales del 2016, donde se les incentivó a lanzarse al ruedo con la promesa de que se escogería como candidato al que resultase en las encuestas con mayores niveles de favorabilidad.

Dijo que como se tratara de un guion mientras se entretenía a los aspirantes que corrían detrás de la nominación presidencial, al mismo tiempo, cualquier manifestación por parte de algún funcionario en favor de la reelección era rápidamente desestimada”.

“Sin embargo, mientras se estimulaba a varios aspirantes a impulsar sus sueños presidenciales y se enmendaba la plana a todo el que desde una posición oficial izaba la bandera de la reelección, desde las más altas esferas palaciegas, por el contrario, se orquestaba de manera sigilosa un proyecto de permanencia en el poder”, apunta el ex jefe de Estado.

Entre los planes ocultos del dios Zeus y sus funcionarios, había todo un plan oculto para legitimar su permanencia en el poder, cuyo primer paso fue tratar de utilizar la Ley de Partidos en esos propósitos continuistas sin necesidad de recurrir a un plebiscito o referéndum.

Entiende intentaron desempolvar la idea de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos políticos, como única forma de escogencia de candidatos a cargos de elección popular

Pero eso no paso de ser un intento fallecido, porque esas pretensiones de ignorar que ya una ley del 2004, que establecía ese mecanismo de escogencia de candidatos, había sido declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia al año siguiente.

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“A pesar de eso, sin embargo, se insistió, en forma obstinada, en imponer una situación para lo cual existía un impedimento legal”, pero que la opinión pública se rebeló infligiéndole al proyecto continuista su primera derrota.

Narra que luego de ese fracaso el plan continuo en otra batalla por modificar la Constitución realizando “grandes esfuerzos” para enmendar por segunda vez, en forma consecutiva la Carta Sustantiva, reforma que dice ni el tirano Trujillo se atrevió a intentar

“Eran, simplemente, signos inequívocos de que la prudencia y la cordura habían abandonado a Zeus y demás dioses del Olimpo”, observa Fernández.

Detalla que ese nuevo afán de los releccionistas encontró la resistencia popular, así como figuras del arte, de las iglesias, de la sociedad civil también se sumaron a la justa causa nacional, que se sumaron en bloque contra ese propósito, con aireas protestas frente al Congreso

Dijo que, frente a esa resistencia popular, que no cedió un ápice, se incurrió en lo que califica como gravísimo error: ordena militarizar el área de Congreso, pero que al final el movimiento en defensa de la Constitución emergió triunfante.

Dice Fernández que ya en esas circunstancias el proyecto reeleccionista estaba derrotado, pero que lo que le puso la tapa al pomo fue la llamada del secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo.

“Pero para consolidar esa victoria, hizo falta, desafortunadamente, un ingrediente adicional: una enigmática llamada desde Washington”, que habría advertido a Danilo Medina del peligro de poner en riesgo la estabilidad del sistema democrático con sus pretensiones continuista.

Agrega que, de ahí en adelante, el Palacio se concentró en bloquear y torpedear su candidatura y que una vez derrotados y agotados los esfuerzos sin resultados positivos, entonces sacaron debajo de la manga la figura del Gonzalo Castillo.

Con esa nueva estrategia, -según Fernández- Zeus había “eliminado de golpe y porrazo” las aspiraciones de los otros seis precandidatos que aspiraban sucederle en el trono, causando un desconcierto, no solo entre ellos, sino también en el seno del PLD.

Expresa que esa séptima figura, en la cual, hasta ese momento, nadie había reparado se trataba de un personaje estaba desprovisto de méritos partidarios de experiencia política, pero, según se calculó, eso carecía de importancia, porque la idea era “que ejerciera la función de candidato títere o marioneta”, manifiesta Fernández en su articulo

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En su narrativa, el expresidente expone que al iniciarse el proceso de las primarias del PLD, ya convertido en precandidato, el “elegido” por Zeus, las encuestas resultaban incontrovertibles, que le concedían 70 por ciento contra un 30 por ciento de su contrincante.

“Pero, con una participación directa de todo el Estado, desde el presidente de la República, los gobernadores, alcaldes, senadores y diputados, más una publicidad sin precedentes en la vida nacional, se procuraba revertir esa brecha. Nunca se logró”, exclama.

Refiere que “El domingo, 6 de octubre, a las 6:30 de la tarde, el fraude del voto automatizado había sido vencido”, pero que ocurrió algo inaudito, como lo fue la intensión ilegal de los horarios de votaciones por parte de las autoridades electorales que propiciaron la compra masiva de cedulas.

A su juicio “Ese hecho, por si solo determinó, de manera automática, que un 10por ciento del voto morado migrara hacia la candidatura del PRM, pasando, a partir de ese momento, a liderar todas las encuestas sucesivas”

Recordó que no conforme con el fraude en el voto automatizado en las primarias de octubre, esos mismos sectores intentaron hacer lo mismo para elecciones municipales de febrero de este año, pero que esa nueva tentativa fraudulenta se desplomó debido a la presión popular e internacional

En esas presiones sociales en medio de la campaña política en las que estuvo de manifiesto la ira popular, como los cacerolazos, el repudio al uso instrumental de la pandemia del Covid-19 y las multitudinarias concentraciones en la Plaza de la Bandera, crearon el escenario propicio para el desalojo del PLD del Poder

El exmandatario refiere que, en ese escenario, lo que al principio se pronosticaba como una victoria segura se convirtió, “por los desatinos palaciegos, en una derrota aplastante”

Concluye que “se consideró que el poder carece de límites; y que, en política, el dinero lo puede todo. Se apeló a la mentira, al engaño, la simulación, la arrogancia, la intolerancia y la exclusión. Nada de eso pudo prevalecer. Por el contrario, por todo el territorio nacional, sólo se escuchaba un grito: Se van, se van. E`pa`fuera que van. Y así fue.

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