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Contratos millonarios de abogados con el pasado Gobierno explican sus “gárgaras argumentales” y sus silencios

Redacción/elCorreo 

SANTO DOMINGO: El debate en torno a los contratos de abogados con el pasado Gobierno de Danilo Medina toma nuevos ribetes cada día en la opinión pública.

Ahora ha sido el abogado y dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Guido Gómez Mazara quien ha censurado lo que llamó las “gárgaras argumentales” de quienes sustentaban las ideas reeleccionistas y la defensa del Gobierno del expresidente Medina.

“Lastimosamente las nóminas del Banco de Reservas, OISOE, Edesur, Edenorte, Cancillería, Aduanas, Presidencia, Procuraduría, Departamento Aeroportuario y otras oficinas públicas, retratan su enanismo”, escribió el exconsultor jurídico del Poder Ejecutivo en un artículo publicado este sábado en el diario Hoy.

En las últimas semanas se han filtrado a la opinión pública contratos millonarios del pasado Gobierno con abogados como Eduardo Jorge Prats, Francisco Álvarez, Julio Cury, Laura Acosta, José Hoepalman y Nassef Perdomo.

“Comenzamos a entender las gárgaras argumentales para extensión del período presidencial, posposición del proceso electoral, vocería de poderosos ministros y enfermiza defensa de corrupción administrativa. Nunca gratis”, puntualiza.

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Gómez Mazara dijo que ahora se muestran las “gárgaras argumentales” o los silencios de quienes amparados en su reputación profesional “presumen que poseen licencia para burlarse del resto de la ciudadanía”.

“Por eso impulsan toda clase de combinaciones truculentas para que los vientos del poder sirvan de garantes al desarrollo de su sentido del éxito con guarda relación con valores y criterios de honestidad, sino que descansan en reptar a la proximidad de los gobiernos de turno”, subraya en su escrito.

Para el jurista y político existe un “temor al destape de contratas, igualas y asesorías y genial “componte de gratuidad” tendente al disimulo de rentabilidades indecorosas, orquestadas bajo un secretismo que se convierte en índice acusador desde el momento en que la voluntad popular cambia los inquilinos del Palacio Nacional”.

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